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Propuesta para el concurso Europan 14 en la ciudad de Alcoy.

 

DE LO MANUFACTURADO A LO INTANGIBLE

Durante la Revolución Industrial, era común que las fábricas se situaran dentro de los cascos urbanos de las ciudades ya que los medios de transporte no estaban desarrollados y se hacía necesaria la proximidad entre el espacio de trabajo/productivo y el espacio doméstico/de vida. Con la expansión de las ciudades durante el siglo XX, las fábricas se vieron rodeadas por zonas residenciales, situación que provocó su traslado a la periferia urbana. La industria era entonces la principal impulsora de la innovación, por lo que este éxodo fabril provocó que la ciudad se vaciara de actividad innovadora.

En la actualidad, la innovación se basa cada vez más en ideas y menos en productos manufacturados. El desarrollo de la tecnología y las comunicaciones ha dado un valor extra a lo intangible por encima de lo físico. Proponemos un nuevo equipamiento que ocupe el vacío de actividad innovadora que ha dejado el traslado de las fábricas fuera del núcleo urbano. Un contenedor que produzca ideas más que objetos, y que establezca vínculos entre la innovación y el tejido social de la ciudad. Alcoy tiene un gen productivo: ha sido y es una ciudad relevante en la actividad industrial del litoral mediterráneo. La creación de áreas industriales en la periferia ha generado un anillo productivo caracterizado por la fabricación de productos manufacturados de sectores como la alimentación, la cosmética y actividades relacionadas con las fiestas de moros y cristianos. Proponemos completar un triángulo productivo situado dentro del casco urbano, formado por equipamientos de investigación (universidad) y desarrollo (manzana de Rodes), con un nuevo nodo de innovación en la plaza Al-Azraq.

 

LO URBANO, LO NATURAL Y LO PRODUCTIVO

Entendemos la innovación como un concepto que no debe asociarse únicamente a la etapa productiva de las personas, sino que su presencia es necesaria en todas las etapas de desarrollo vital. Una muestra de ello es que han aparecido nuevos métodos de cuidado y crianza en la etapa preescolar, nuevos programas educativos escolares que se basan en la cooperación y la aplicación directa de lo aprendido, nuevas estructuras formativas para la inclusión de los jóvenes al mercado laboral y nuevos espacios e iniciativas que buscan crear sinergias conectando profesionales con habilidades complementarias.

Proponemos un edificio multifuncional que sea capaz de aglutinar a colectivos sociales de todas las edades para abordar sus distintas etapas vitales desde una perspectiva de innovación. Una ‘arquitectura timeline’ que sea capaz de construir un entorno de experimentación desde que iniciamos nuestro camino en el ciclo académico hasta la etapa adulta en la que desarrollamos nuestros proyectos de vida, pasando por la etapa de juventud en la que se hacen necesarios los estímulos de actividades relacionadas con el ocio o la cultura.

El programa se compone de usos públicos destinados a complementar la red dotacional del barrio (escuela infantil y centro juvenil) y de un equipamiento específico destinado a albergar prácticas profesionales innovadoras y reforzar la infraestructura de la que dispone la ciudad para la realización de congresos y eventos. Buscamos generar permeabilidades entre estos dos bloques programáticos mediante la creación de espacios de esparcimiento comunes y transversales, acercando la innovación a la cotidianidad del barrio.

 

ESPACIOS DE CREACIÓN COMPARTIDA

¿Cómo puede la arquitectura ayudar a potenciar la actividad innovadora de una región? Proponemos fomentar las relaciones entre profesionales que desarrollan proyectos innovadores, favoreciendo la aparición de colaboraciones que den lugar a sinergias productivas. Alcoy cuenta con un ecosistema de profesionales dispersos por la ciudad formado por programadores, diseñadores y creativos, músicos y artesanos relacionados con las fiestas de Moros y Cristianos, restauradores y emprendedores de todo tipo. Planteamos aumentar e intensificar las relaciones de esta red mediante la creación de un espacio de trabajo común en el que coexistan prácticas complementarias: un hot spot de diversidad profesional.

En la sociedad contemporánea, las estructuras de producción cada vez son menos rígidas y jerarquizadas. Métodos de trabajo como el co-diseño, movimientos como el código abierto y filosofías de producción como el DIY (Do It Yourself) han dado lugar a una nueva forma de desarrollar proyectos e iniciativas más colaborativa y horizontal. Los espacios de trabajo tradicionales han sido diseñados para un tipo de producción determinado y son incapaces de absorber estas nuevas prácticas, surgiendo la necesidad (y la oportunidad) de crear una arquitectura flexible e inclusiva capaz de adaptarse a la fluidez de las nuevas dinámicas productivas.

La pieza principal del edificio alberga estas prácticas innovadoras y se configura como un espacio compartido cambiante y fluido capaz de adaptarse a estructuras de trabajo horizontales y heterogéneas en las que participan personas cualificadas y no cualificadas. La reconfiguración del espacio interior es posible gracias a un sistema de mobiliario formado por una serie de dispositivos móviles (add-ons) preparados para asistir al desarrollo de las distintas actividades. Las dinámicas de negociación y apropiación de los espacios favorecen el surgimiento de alianzas dentro del ecosistema de creadores y contribuyen a crear una atmósfera productiva singular.

 

CRÉDITOS

Autores: Salva Serrano, Diego Abellán y Joaquín Lucas